Cuando llego del colegio con la aritmética al hombro, corriendo sale a mi encuentro, ágil y alegre el cachorro. Orejitas largas tiene, como soldados paradas. Luceritos son los ojos, que encandilan su mirada. Es un perrito pequeño, bañado de leche blanca… Y con manchas de café… salpicándole la cara. Las orejas y la cola, con las mismas manchas andan. Es travieso y juguetón, destrozos hace a montones, pero tierno y cariñoso ¡bah! ¡qué importan los botones! Cuando se duerme en mis brazos, o se tira en el sillón, un ojito abierto deja a la espera del patrón. Es este nuevo inquilino un grandioso comilón, pero su cuerpito todo, parece ser de algodón. Nunca faltará el juguete que, a mi llegada del aula, volando vendrá a mi encuentro como pájaro sin jaula. Vivirá siempre a mi lado, mi pequeño juguetito y su par de ojitos tiernos ¡Serán siempre luceritos! Ana María Zacagnino (En la voz de la Autora) :-:-:-:-:-:-:-:-:-:-: No está permitido el uso y la copia del material escrito, gráfico y auditivo sin previa autorización de la autora



              



imagen de "Ana María Zacagnino"
© Brisa Diseños - Noviembre 2014